lunes, 30 de julio de 2012

El abejorro, la III Guerra Mundial y una arritmia cardíaca

En el artículo publicado hoy en su blog en el New York Times, Paul Krugman ya no habla guerra contra los alienígenas, sino de abejas y abejorros (el título es "el crash del abejorro"). Dice que el Euro es un abejorro, que al principio vuela muy bien pero que al poco (relativamente) tiempo acaba cayendo; mientras que debería ser una abeja, que empieza a volar muy bien y no para. ¿Qué quiere decir con esto? Que debería encontrarse una solución para hacer que el euro deje de ser un abejorro molesto que se cae y se convierta en una abeja que es capaz siempre de remontar el vuelo.
Para Krugman lo más importante ahora es bajar los costes de la deuda de los países del sur de Europa y que Alemania tome medidas, que aunque impliquen que tenga que hacer pequeños sacrificios como subir sus precios, ayuden a los países del sur de Europa.





¿Una tercera guerra mundial? Es lo que dice Carlos Sánchez que ha oído decir. Pero no habla sobre una guerra con trincheras y campos de concentración, sino una guerra de economía, donde Alemanía provocaría que la economía en otros países bajase de manera desmesurada para su propio beneficio. Ya circulan imágenes por internet en las que se separa a Alemania del resto de Europa. Pero, según Carlos Sánchez, dos economistas como Grennes y Strazds desmienten que Alemania esté preparando una "conspiración contra Europa". Y ellos lo hacen utilizando datos en los que se muestran cómo Alemania ha conseguido mantenerse por su exportación y su comercio. Además es imposible que intente acabar con Europa de esta manera , ya que 3 de los 5 países con los que más comercia Alemania no forman parte del Euro; estos son China, EEUU y el Reino Unido. 
Por lo tanto, tras leer el artículo podemos comprender que Carlos Sánchez lo titule la tontería más grande jamás contada y esta es decir que Alemania está conspirando contra el resto de Europa.
Y además, la III Guerra Mundial solo existe (y espero que así sea durante mucho tiempo) en videojuegos.


En The Economist, ponen a España como un paciente, un paciente muy enfermo y muy preocupado por su enfermedad. Además dice que todo el sur de Europa tiene una arritmia cardíaca y que sus pulsaciones no dejan de subir, mientras que en Alemania siguen un curso normal e incluso disminuyen.



Cuando leo distintos artículos de distintos economistas me lío, porque cada uno piensa de una manera, aunque supongo que es natural, porque su trabajo (en parte) es dar su opinión. Me parece que España necesita ayuda y parece ser que Alemania tiene en su mano salvar al sur de Europa y que todos los políticos (a nivel nacional como europeo) deberían ponerse de acuerdo y buscar las soluciones necesarias. Lo que por ahora vemos es que la palabra de Draghi ayuda más a España que los recortes. Hoy la prima de riesgo sigue bajando por el momento.

No se si es que mi padre quiere  hacerle caso a Rajoy y no ir de vacaciones (como ha pedido él a sus ministros), o es porque no tenemos mucho dinero (porque al menos yo estoy rascando por donde puedo para poder conseguir algo). El caso es que los ministros y los valverdes vamos a pasar un verano calentito.

1 comentario:

  1. ¡Qué de opiniones encontradas Jesus!
    Esa es la vida, ni más ni menos...
    El último párrafo me ha parecido sencillamente genial.
    Jesús, sigue así.
    Besos
    Amparo

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